La Coordinación Social y Política Marcha Patriótica expresamos nuestro más enérgico rechazo a la nueva ola de intervencionismo, amenazas y agresiones promovidas por el Gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela. Estas acciones, impulsadas y profundizadas durante la administración de Donald Trump, constituyen una grave amenaza para la paz, la soberanía y la estabilidad de nuestro continente.
Denunciamos que el Gobierno de los Estados Unidos ha asumido un papel ilegal y arbitrario, actuando como si fuera el “policía del mundo”, desconociendo el derecho internacional, violando la soberanía de los pueblos y ejecutando acciones que atentan contra los derechos humanos, incluyendo el asesinato de civiles, el saqueo de recursos estratégicos y el robo de embarcaciones en el mar Caribe. Estas prácticas criminales confirman que el imperialismo estadounidense representa hoy una amenaza directa para América Latina y el Caribe.
Reafirmamos que ningún Estado tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de otro, ni a imponer gobiernos, sanciones económicas, bloqueos financieros o medidas coercitivas unilaterales que sólo profundizan el sufrimiento de los pueblos. El bloqueo y la agresión contra Venezuela no buscan la democracia ni el bienestar del pueblo venezolano, sino responder a la avaricia de las multinacionales, especialmente del sector petrolero, que pretenden apropiarse de los recursos naturales de la nación venezolana.
Desde Marcha Patriótica ratificamos nuestro respaldo total y solidario al presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, al Gobierno legítimo de la República Bolivariana de Venezuela y, de manera especial, al pueblo venezolano, que resiste con dignidad y heroísmo la arremetida imperialista. Hoy, como ayer, la espada de Bolívar está del lado de los pueblos de América Latina.
Hacemos un llamado urgente a los organismos internacionales, a la justicia internacional, a las instancias multilaterales para que actúen de manera decidida y detengan esta escalada de agresiones que pone en riesgo la vida de millones de personas y la paz regional. Exigimos el levantamiento inmediato de las sanciones y el respeto irrestricto al derecho del pueblo venezolano a decidir su propio destino sin injerencias externas.
Convocamos a todas las organizaciones sociales, políticas y populares, a los colectivos, plataformas de derechos humanos y movimientos solidarios del mundo a rechazar de forma contundente el intervencionismo estadounidense contra Venezuela y a fortalecer la solidaridad internacionalista como herramienta fundamental para la defensa de la soberanía, la paz y la autodeterminación de los pueblos.
¡Venezuela no está sola!
¡No al intervencionismo imperialista!
¡Por la soberanía y la dignidad de Nuestra América!















